El valor diferencial de esta nueva plataforma repercute en la misma medida en los emisarios y en los receptores de los contenidos, en los clientes.
Sus dos cualidades fundamentales se basan en su propio carácter global de distribución y en la recepción unipersonal de los contenidos.
Es universal y personal.
Será una auténtica televisión a la carta, confeccionada y programada íntegramente al gusto de cada espectador/cliente y en la que se podrán almacenar los contenidos seleccionados para que estén siempre a su disposición.
Las nuevas tecnologías de la información/comunicación y la globalización de los mercados están permitiendo el desarrollo de nuevas plataformas y estrategias de marketing para muchas empresas. Todo cambia y es necesario adaptarse con rapidez a la aparición de nuevas tendencias, grupos sociales y mercados.
Se abre una nueva era, en la que cada usuario/cliente tendrá capacidad absoluta para elegir desde donde quiera el contenido que desee y ver únicamente lo que más le guste.
Un nuevo camino abierto para ejecutar las estrategias que nos servirán para fortalecer nuestra marca y sus valores asociados.
La televisión distribuida por Internet abre un mundo de nuevas posibilidades comerciales de imagen, de relaciones con los clientes.
Si lo desea se abren nuevas posibilidades de negocio para hacer rentable su canal.
Los caminos son amplios y diversos: